CRONOLOGÍA 1809 1
BIBLIOGRAFÍA
CABALLERO, José Maria. Diario de la Independencia. Bogotá. Talleres gráficos Banco Popular. 1974.
Disponible en: http://www.lablaa.org/blaavirtual/historia/diarioindep/diario2d.htm
CENTRO DE INVESTIGACIÓN Y EDUCACIÓN POPULAR, CINEP. Colombia país de regiones. Tomo II. Santafé de Bogotá. CINEP, Conciencias. 1998.
Disponible en: http://www.lablaa.org/blaavirtual/geografia/region2/indice.htm.
GUTIÉRREZ, Rufino. Monografías de Rufino Gutiérrez. Tomo I. Bogotá. Imprenta Nacional. 1921.
Disponible en: http://www.lablaa.org/blaavirtual/historia/uno/uno19a.htm
IBÁÑEZ, Pedro María. Crónicas de Bogotá. Tomo II, capítulos XXXV y XXXVI. Bogotá. Imprenta de la Luz. 1891.
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LIÉVANO AGUIRRE, Indalecio. Los grandes conflictos de nuestra historia. Tomo II. Bogotá. Imprenta Nacional de Colombia. 1996. Disponible en: http://www.lablaa.org/blaavirtual/historia/cseiii/cseiii04a.htm
MENA VILLAMAR, Claudio. El Quito Rebelde (1809-1812). Quito. Editorial Abya Yala, 1997.
Disponible en: http://books.google.com.co/books?id=_advL0wGmiAC
RESTREPO, José Manuel 2. Historia de la revolución de Colombia. Tomo I. Bolsilibros Bedout, volumen 48. Medellín. Editorial Bedout S.A. 1974.
RODRÍGUEZ, Francisco. Ultimas Noticias remitidas de Cádiz por D. Francisco Rodríguez a su hermano D. Fernando Rodríguez, vecino de esta capital. Santafé de Bogotá. Reimpresos de orden del superior. 1809.
Disponible en: http://www.lablaa.org/blaavirtual/historia/ultimas-noticias-remitidas-de-cadiz/Ultimas_noticias_remitidas_de_cadiz_baja.pdf
s/a. Los Crepúsculos de España y Europa. No.3. Santafé de Bogotá. 9 de octubre de 1809.
____________No.4. Santafé de Bogotá. 18 de octubre de 1809.
____________No.6. Santafé de Bogotá. 28 de octubre de 1809.
____________No.7. Santafé de Bogotá. 1 de diciembre de 1809.
Consultas virtuales:
Sobre administración colonial:
http://www.profesorenlinea.cl/chilehistoria/ColoniaGobAdminis.htm
Consultado el 25 de marzo de 2009.
http://fotosdeltolimaydecolombia.blogspot.com/2009/03/administracion-colonial.html
Consultado el 25 de marzo de 2009.
http://culturitalia.uibk.ac.at/hispanoteca/Landeskunde-LA/Organización política y estructura social de la colonia.htm
Consultado el 25 de marzo de 2009.
"Las citas textuales en el cuerpo del texto y notas al pie correspondientes a documentos escritos en el siglo XIX son copiadas sin modificación del documento original, se conserva la ortografía y redacción."
Enero de 1809
7 de enero. Santafé. Se tiene conocimiento de la creación de la Junta Central en Madrid. “El día 7 hubo un repique general de campanas, porque el correo que llegó ese día trajo la noticia de la organización de la Junta Central de Madrid”3 (Ibáñez, 1891: capi35).
7 de enero. Santafé. “por la noche tembló la tierra pero cosa corta.” (Caballero, 1974: diario2d).
15 de enero. Vuelve a temblar. “tembló la tierra, por la noche, dos veces”. (Caballero, 1974: diario2d).
16 de enero. Santafé. Se pide obedecer a la junta de España. “se echó bando para que se obedeciese la junta de España.”. (Caballero, 1974: diario2d).
18 de enero. En Santafé. “se echó otro bando para la misa de gracia y que se pusieran luminarias por tres noches, haciendo presente la carta del conde Florida Blanca. A la tarde vino el regimiento Auxiliar a la plaza, y formado, se echó bando de la jura; después juró el comandante en alta voz, diciendo a la tropa que jurara al rey Fernando VII y a la junta de Sevilla en su lugar y defender la corona, la ley y la patria hasta perder la última gota de sangre. El regimiento gritó: “¡Viva el rey!”, y a la voz de ellos todo el pueblo. Se hizo una descarga cerrada, y después pasó marchando por enfrente del gabinete del virrey, y se retiró.”4 (Caballero, 1974. diario2d).
19 de enero. Santafé. Elección de alcaldes. “Como de Costumbre, el 19 de enero de 1809 eligió el Ayuntamiento Alcaldes. Ahora fueron favorecidos don Luis Caicedo y Flórez y don José Antonio Ugarte”. (Ibáñez, 1891: capi35).
19 de enero. Santafé. Misa de gracia con asistencia del virrey su su esposa. “El 19 fue la misa de gracia con asistencia del virrey y virreina y principales y religiones; predicó el señor canónigo provisor doctor don Domingo Duquesne; dijo la misa el señor Gil; hubo descargas de granaderos en la plazuela de San Carlos y de cañones en la plaza.” (Caballero, 1974: diario2d).
José María Ibáñez refiere el mismo acto religioso, aclarando que se realizó en la iglesia de San Carlos que hacia las veces de Catedral provisional: “El 19 hubo solemne función de iglesia en San Carlos, habilitada de Catedral, con asistencia del Virrey y su Corte.” (Ibáñez, 1891: capi35).
22 de enero. Santafé. La junta central decide que las colonias americanas deben tener representación en ella.
La junta central, "Expidió pues en 22 de enero un decreto circular declarando: -"que los dominios españoles de América no eran coloniales, sino parte esencial e integrante de la Monarquía; así que deseando estrechar de un modo indisoluble los sagrados vínculos que unían a unos y otros dominios, correspondiendo a la heroica lealtad y patriotismo que acababan de manifestar las Américas, declaraba que debían tener parte en la representación nacional y enviar diputados a la junta central"." (Restrepo, 1974: 104-105).
Sobre el decreto de la junta central Ibáñez dice: “La Junta Central expidió el día 22 un decreto en que consideraba a los vasallos de América, no como habitantes de colonias o factorías, sino como parte esencial e integrante de la Monarquía española; y declaró que estas colonias debían tener representación y constituir parte de la Junta, enviando Diputados. Los Representantes debían ser nombrados por los Ayuntamientos. Pero la lejanía, lo tarde que llegó la noticia a los Gobiernos de América y otros embarazos, no permitieron que las Colonias enviaran oportunamente sus Representantes a la Junta, que entonces estaba en Sevilla 5.” (Ibáñez, 1891: capi35).
27 de enero. Santafé. Se castiga a las mujeres que apresaban en la noche. “En dicho sacaron a barrer las calles de la ciudad a las mujeres que cogían de noche o por cualesquiera otra causa, y a la tarde las llevaron otra vez al divorcio6, por orden del alcalde don Luis Caycedo.” (Caballero, 1974: diario2d).
Enero-febrero. Sobre el representante americano para España. "La igualdad se redujo a palabras y expresiones pomposas capaces de engañar únicamente a los niños, y no a los hombres pensadores que se hallaban esparcidos en ambas Américas. La central, después de este exordio, disponía que cada uno de los virreinatos y capitanías generales independientes nombrasen un diputado para la junta. La injusticia no podía ser más clara; provincias pequeñas de España habían elegido dos diputados, y los vastos reinos de América, el de Méjico por ejemplo, que tenía la mitad de la población de la Península, solamente enviaría uno: los diputados de España ascendían a treinta y seis, y la América no elegiría más que doce." (Restrepo, 1974: 105).
Método para elegir a los diputados representantes. "El método para las elecciones era el siguiente: los cabildos de las capitales de provincia, cuyos miembros habían comprado sus empleos, y que ninguna representación popular tenían, nombraban tres diputados, y de ellos se sacaba uno por suerte: de entre todos los escogidos de esta manera en las capitales de provincia, el Real Acuerdo presidido por el virrey elegía tres, y de estos el que salía por suerte era diputado para la central." (Restrepo, 1974: 105)
3. Esta misma noticia es referenciada por José María Caballero para el 14 de enero, es decir, 7 días después de lo que afirma Ibáñez: “vino la noticia de la junta general de Madrid o en Sevilla, hubo repique general.” (Caballero, 1974).
4. Pedro María Ibáñez refiere el mismo episodio, citando textualmente a Caballero: “El 18 hubo bando y función publica.
A la tarde vino el Regimiento Auxiliar a la plaza, y formado, se echó bando de la jura; después juró el Comandante en alta voz, diciendo a la tropa que jurara al Rey Fernando VII y a la Junta de Sevilla en su lugar y defender la Corona, la ley y la Patria, hasta perder la última gota de sangre. El Regimiento gritó ¡viva el Rey! y a la voz de ellos, todo el pueblo.” (Ibáñez, 1891).
5. Ibáñez tiene al pie: “CONDE DE TORENO, lib. cit., I, 371. M. LAFUENTE, lib. cit. XXIV, 134”. El libro citado de José María Queipo de Llano Ruíz de Saravia Conde de Toreno es Historia del levantamiento, guerra y revolución de España, Publicado en París en 1851 (disponible en: http://books.google.com.co/books?id=ILEKAAAAQAAJ&dq=Historia del levantamiento de España) y el de Modesto La Fuente es Historia General de España, publicado en Madrid en 1851 (son 25 volúmenes, parte disponible en: http://books.google.com.co/books?id=TCsJAAAAQAAJ&dq=historia general de españa).
6. Se refiere a la cárcel de mujeres existente en Santafé en 1809, se llamaba “El divorcio”.
Febrero de 1809
Febrero. Quito. Primeros rumores sobre una posible revolución.
“En Quito mandaba, con el título de presidente, don Manuel Huríes, conde Ruiz de Castilla, teniente general español, viejo débil sin talentos, y que se dejaba gobernar por el abogado don Tomás Aréchaga, y por otros hombres enemigos de los americanos (febrero). El presidente tuvo denunciaciones de que en manos del capitán don Juan Salinas se había visto un plan hipotético del gobierno que debían establecer las provincias meridionales de la Nueva Granada, en el caso de que la España fuera subyugada por los franceses. A pesar de que no había suficientes pruebas, y a pesar también de que el plan no pudo ser habido, Ruiz de Castilla y sus consejeros redujeron a prisión a Salinas y a algunos otros vecinos principales de Quito 7. Siguióse un proceso ruidoso que sólo sirvió para exasperar los ánimos y para que se desarrollaran los gérmenes revolucionarios, pues por falta de pruebas ninguno fue castigado.” (Restrepo, 1974: 106-107).
Marzo de 1809
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Abril de 1809
19 de abril. Santafé. Se celebra la derrota de Napoleón en una batalla. “A 19 vino la noticia de que se había derrotado a Napoleón y que se había ido al Ferrol con 6.000 hombres. El pliego se abrió por la noche y se mandó repicar a las diez de la noche en todas las iglesias, y a esa hora se iluminó toda la ciudad y se quemaron más de 500 docenas de voladores. Salió la música del Auxiliar y vino a la plaza y se cantó una letra famosa en frente al gabinete del virrey; después dio vueltas por la Calle Real y fue a San Francisco y en la portería cantaron, y la comunidad les bajó una botija de vino, la que se bebieron allí; después dieron vuelta por San Juan de Dios, y el provincial regó bastante plata desde su ventana; dieron vuelta por casi todas las calles de la ciudad, tocando con tambores y pitos por delante, hasta las cuatro de la mañana, que se concluyó toda la función, de manera que noche semejante no se había visto, mejor mil veces que las noches buenas, pues la gente no durmió cruzando todas las calles, llenas de gusto y alegría, gritando muchos vivas a Fernando VII; cuasi todas las tiendas se abrieron y se iluminaron. Cosa lucida y de primor fue esta noche memorable; continuó el mismo las dos siguientes noches.” (Caballero, 1974. diario2d).
Mayo de 1809
4 de mayo. Santafé. “entró a esta capital el señor regente don Francisco Manuel Herrera.” (Caballero, 1974: diario2d).
Mayo-julio. Elecciones en Santafé para escoger el representante ante la Junta Central en Sevilla. "Las elecciones y sorteos se realizaron en las capitales de provincia del virreinato de Santafé en los meses de mayo hasta julio de 1809, y el Real Acuerdo escogió el 16 de septiembre entre los nombrados al conde de Puñonrostro, natural de Quito, al mariscal de campo Antonio Narváez de Cartagena, y al doctor don Luis Eduardo Azuola, abogado, natural de Santafé. Hecho el sorteo prevenido, don Antonio Narváez resultó electo diputado para la junta central." (Restrepo, 1974: 105)
Sobre el capitán de campo Antonio de Narváez y su nombramiento, José Manuel Restrepo dice: "Este era un anciano respetable de antiguos servicios y talentos. Su elección fue generalmente aplaudida, sin embargo de que se hizo una injusticia al abogado Camilo Torres, quien obtuvo los sufragios de la mayoría de los cabildos, y por consiguiente debió nombrársele. El nuevo diputado pidió instrucciones a los ayuntamientos que habían hecho la elección, y con tal pretexto se mantuvo en Cartagena sin ir a la Península: era hombre de cálculo y no se deslumbró con una representación efímera; aguardaba el resultado de los sucesos de España y de la junta central, a la que se sabía que los franceses amenazaban muy de cerca con ejércitos superiores y aguerridos." (Restrepo, 1974: 106).
Junio de 1809
3 de junio. Santafé. “amanecieron puestos unos pasquines en la puerta de palacio, en la del señor Alba y en los puentes y parajes públicos, y su contenido era pidiendo se formasen milicias para la defensa de la patria y que echasen a todos los franceses que estaban en la ciudad y aun de todo el reino, y dando cuenta de una borrachera que habían tenido muchos franceses por San Victorino, en una casa donde tuvieron una gran comida, vitoreando a Bonaparte y otros los concernientes al bienestar de la patria”. (Caballero, 1974. diario2d).
12 de junio. Santafé. Misa por la elección del diputado que iría a España. “fue la misa del Espíritu Santo para la elección del sujeto que había de ir para España, de diputado a la junta central de Sevilla. Fue la misa a las 8 de la mañana en todas partes y a la media entró el cabildo a la junta para la elección. Salieron electos los tres sujetos siguientes: el 1°, que es don Camilo de Torres; el 2°, doctor don José Joaquín Camacho, y el 3° | doctor don Luis Eduardo de Azuola; para de estos tres sujetos sortear el que había de ir a España, y salió en el sorteo don Luis Eduardo de Azuola.” (Caballero, 1974: diario2e).
Julio de 1809
2 de julio. Santafé. Comienzan las tensiones militares por posibles levantamientos de americanos contra el gobierno español. Acuartelamiento de oficiales por noticias entregadas al virrey. “por la noche dieron al virrey un pliego y a esa hora se alborotó todo, se dobló la guardia de palacio y todos los oficiales durmieron en el cuartel.” (Caballero, 1974: diario2e).
13 de julio. Santafé. Se conocen datos de la situación en Europa. “pusieron lista de todos los sujetos que se pasaron de España a Francia, los cuales son los siguientes: el conde Campo Alange, don Antonio Franco, don Javier Negrete, el duque de Frías, etc...., don Francisco Antonio Zea, catedrático y director del jardín botánico; don Antonio Conde, de la biblioteca real; don Julián Velasco, oficial de Consolaciones; el marqués de Casa-Calvo; don José Ignacio Sánchez de Tejada, oficial mayor de la secretaría de Santa Fe, etc.” (Caballero, 1974: diario2e).
Agosto de 1809
10 de agosto. Quito. Los criollos se revelaron contra el presidente Ruiz de Castilla, declararon insubsistente el gobierno de la Audiencia, y crearon una Junta de Gobierno. Los diputados barriales que participaron en los sucesos del 10 de Agosto de 1809, suscribieron un acta en la que confirmaban la sustitución del gobierno y organizaban de manera diferente la administración.
10 de agosto. Quito. Revolución e instauración de una Junta de Gobierno.
“Irritados desde entonces algunos vecinos principales de Quito contra las autoridades y los Españoles europeos, se dedicaron asiduamente a promover la revolución. Eran el doctor don Juan de Dios Morales, secretario que había sido de la presidencia de Quito, don Juan Salinas, el doctor don Manuel Rodríguez Quiroga, don Juan Pío Montúfar y su hermano don Pedro, don Francisco Javier Ascásubi, don Pablo Arenas y don Antonio Bustamante. Morales, que a grandes talentos unía un carácter firme y atrevido, formó el plan bajo el cual debía establecerse una junta de gobierno, designó los miembros que habían de componerla, y extendió en la casa de don Francisco Javier Ascásubi las actas de poderes que conferían los diferentes barrios de la ciudad a los apoderados que nombraban; poderes que se firmaron por multitud de personas dos días antes de la revolución, sin que ninguna de ellas denunciara el proyecto a las autoridades. La víspera hubo otra reunión en la casa de doña Manuela Cañizares; allí se eligieron los miembros que debían componer la junta suprema de gobierno, y se resolvió que su instalación fuera al día siguiente. Ya muy avanzada la noche del 10 de agosto y reunidos los principales conspiradores, Salinas, que mandaba las dos únicas compañías de tropa de línea que había en Quito, fue al cuartel, leyó a los soldados el acta constitutiva del nuevo gobierno, y habiendo obtenido su aprobación, se apoderó de la persona del presidente Ruiz de Castilla, cuya guardia cedió con mucha facilidad. A la misma hora los conjurados arrestaron a los oidores y demás empleados e individuos que consideraban que podrían oponerse. Así fue que cuando amaneció, estaba ya mudado el gobierno y hecha la revolución con el mayor orden, y sin haber derramado una gota de sangre.
La junta de gobierno que se instaló se titulaba Suprema, y debía mandar en el reino de Quito y en las provincias de Guayaquil, Popayán y Panamá, si voluntariamente querían unirse.” (Restrepo, 1974: 106-107).
16 de agosto. Quito. Se realiza juramento a la Junta de Gobierno que declara fidelidad y obediencia a Fernando VII.
“El juramento que hizo la junta que exigió a cada uno de los empleados corporaciones fue de –“obediencia y fidelidad a Fernando VII como su rey y señor natural; de adherirse a los principios de la junta central; de no reconocer jamás la dominación de Bonaparte, ni la de rey alguno intruso; de conservar en su unidad y pureza la religión católica, apostólica, romana; en fin, de hacer todo el bien posible a la nación y a la patria, observando la constitución que acababa de darse”. Esta fue aprobada por un cabildo abierto de todo el pueblo y corporaciones de Quito, celebrado en el convento de San Agustín (agosto 16). Prestóse el juramento en la iglesia catedral con mucha pompa, solemnidad y alegría.
La rivalidad fuertemente pronunciada entre españoles europeos y americanos; el espionaje que las provincias ejercían sobre los segundos, pintándolos como traidores porque no creían los cuentos de ridículas victorias obtenidas en la Península; expresiones indiscretas o insultantes a los criollos, vertidas por algunos empleados de Quito, que indicaban deseo de verter la sangre de algunos de sus habitantes; la debilidad e ineptitud para el gobierno del conde Ruiz de Castilla, dominado por hombres perversos; finalmente, el sentimiento halagüeño e innato a cualquier hombre que piensa de conseguir la independencia de su patria: tales fueron las causas que produjeron la revolución de Quito.” (Restrepo, 1974: 108-109).
16 de agosto. Santafé. “entró a esta capital el señor oidor don Joaquín Carrión y Moreno y se recibió al día siguiente.” (Caballero, 1974: diario2e).
Agosto. Santafé. Debido a que ya se siente la agitación política la cotidianidad comienza a verse alterada. “En todo este mes ha sido muy grande la necesidad que hay de todo; el pan lo venden sin vendaje; la harina poca que hay está a 26 pesos.”. (Caballero, 1974: diario2e).
Agosto-septiembre. Santafé. De cómo se ve la revolución de Quito entre las autoridades españolas. "La noticia de la revolución de Quito sorprendió en gran manera a las autoridades españolas, que temieron por doquiera el contagio del mal ejemplo. Sin embargo de que ella difundió entre los hijos del país principios de revolución, la opinión pública aún no estaba preparada para ésta, y la de Quito se presentó a los ojos de los hombres sensatos e imparciales bajo de un aspecto ridículo. Ver convertidos de repente a hombres sin representación anteriores en Excelentísimos, en Alteza y Majestad, era un suceso que debía causar extrañeza. Aumentóse ésta cuando se supo que la junta había decretado grandes uniformes para sus miembros. Ocuparse con seriedad de tales exterioridades, no era de cabezas bien organizadas para la revolución." (Restrepo, 1974: 110).
Septiembre de 1809
4 de septiembre. Santafé. El virrey de Santafé Antonio Amar convoca reunión para discutir los acontecimientos de Quito.
"El virrey de Santafé don Antonio Amar convocó (setiembre 4) una junta de tribunales, corporaciones y personas notables, la misma que había reunido el año anterior cuando recibió al enviado de la junta de Sevilla y le consultó sobre lo que debía hacer en aquellas difíciles circunstancias. Varios de sus miembros pidieron una solemne garantía par poder expresar libremente sus opiniones y tiempo para meditar. Se concedieron ambas cosas, y el 9 de setiembre se volvió a reunir la asamblea."8 (Restrepo, 1974: 110-111).
6 de septiembre. Santafé. El Cabildo de la ciudad solicitó al virrey la convocatoria a una reunión general para tratar el tema de los sucesos de Quito. El Virrey, Antonio Amar y Borbón, considera como rebeldes a los quiteños y ordena la represión, acción que se consiguió con tropas de Lima y Santafé. Se forman dos tendencias, una liderada por el virrey, consideraba insurgentes a los quiteños. Otra, proponía la conformación de una Junta de Diputados de cada provincia, dirigida por Camilo Torres, Frutos J. Gutiérrez y José Acevedo y Gómez. Se impone la decisión del virrey. Se organiza una expedición armada contra Quito.
9 de septiembre. Santafé. Se realiza una reunión donde se expresan las diferencias entre los americanos y españoles sobre la revolución de Quito.
"El partido español estuvo por la destrucción de la junta de Quito, apelando a la fuerza en caso necesario; el americano discutió en muy buenos discursos los principios e historia de la revolución española: fundado en aquellos y en esta, demostró que la revolución de Quito era justa, que no se debía hacer guerra al nuevo gobierno, y que en la capital del virreinato debía erigirse una junta compuesta de diputados de cada una de las provincias, elegida por la libre voluntad de los pueblos. Los doctores don Camilo Torres, don Frutos y don José Gregorio Gutiérrez, así como don José Acevedo Gómez, síndico procurador general, fueron los que más se distinguieron en aquella ocasión. La junta se disolvió sin haber acordado cosa alguna;..." (Restrepo, 1974: 111).
En dicha reunión, el virrey decidió tomar medidas respecto a la situación en Quito: "…; e instruído el virrey de la opinión de los criollos, tomó sus medidas para impedir una revolución. Determinó, pues, oponerse vigorosamente a la de Quito, hacia donde envió trescientos fusileros de línea al mando del teniente coronel don José Dupré, ordenando también que obrara activamente el gobernador de Popayán don Miguel Tancón." (Restrepo, 1974: 111).
El mismo mes de septiembre, el Marqués de San Jorge, don José María Lozano es enviado a Quito en calidad de comisionado pacificador.
Planes de los patriotas de Santafé para apoyar la revolución de Quito. "Los patriotas habitantes de Santafé don Joaquín Ricaurte, don Joaquín Borrero y don Joaquín Castro, unidos a algunos otros, concibieron el atrevido proyecto de sorprender a esta fuerza y apoderarse de las armas que llevaba. El doctor don Juan Nepomuceno Azuero, cura de Anapoima, reunió algunas gentes, y lo mismo hizo don José Antonio Olaya, vecino de la Mesa de Juan Díaz; pero los demás conjurados desfallecieron, y el proyecto al fin no se realizó." (Restrepo, 1974: 111).
11 de septiembre. Santafé. Se realiza segunda reunión para hablar de los sucesos de Quito, las mismas personas que estaban el 6 de septiembre9. “se hizo la segunda junta de los mismos sujetos que asistieron el día 6 y con las mismas prevenciones; entraron a las ocho de la mañana y salieron hasta las tres y cuarto de la tarde. No se supo lo que salió.” (Caballero, 1974).
16 de septiembre. Santafé. Se escoge al mariscal de campo Antonio Narváez y Latorre para ir a España. “hubo junta en la audiencia de los oidores, el cabildo y el virrey para sortear el sujeto que había de ir a España, pues aunque el día 12 de junio se sorteó y salió el señor don Luis Eduardo Azuola, se debe entender que cada provincia había de sortear tres sujetos, y de estos tres sortear uno; y éste era el que daba provincia para el sorteo general, que fue el que se hizo el día de hoy, y salió electo el que fijamente había de ir, el que dio Cartagena: don Antonio Narváez y Latorre, mariscal de campo.” (Caballero, 1974: diario2e).
24 de septiembre. Santafé. En el sermón de la catedral se invita a la paz pues se teme un levantamiento por los sucesos de Quito. “hubo otra asistencia a la catedral, con la misma solemnidad que el día 17, y predicó este día el señor provisor y gobernador del arzobispado, doctor don Domingo Duquesne, exhortando a la paz y tranquilidad del reino, y obediencia a nuestros legítimos soberanos, porque según corría una voz sorda, se temía algún alboroto como en Quito.” (Caballero, 1974: diario2e).
26 de septiembre. Circulan en Santafé hojas sueltas con noticias de Quito. “se puso un papel en la esquina de la Calle Real, haciendo saber las noticias de Quito, sucedidas el 10 del mes pasado.” (Caballero, 1974: diario2e).
27 de septiembre. El virrey, por medio de un bando, prohíbe la lectura de las proclamas y hojas sueltas con noticias de Quito. “se echó bando que no se leyesen las proclamas y papeles de Quito, ni que se hiciese ninguna alianza con ellos.” (Caballero, 1974: diario2e).
28 de septiembre. Santafé. Aparece un documento que es una reimpresión de una gaceta del gobierno emitida originalmente el 18 de julio, contiene algunas noticias internacionales ocurridas entre el 18 de abril y el 3 de julio, con respecto a las invasiones napoleónicas. El documento se titula: “Últimas noticias remitidas de Cadiz por D. Francisco Rodríguez á su hermano D. Fernando Rodríguez, vecino de esta Capitál. Reimpresas de órden del Superior Gobierno.” Los países sobre los que habla son: Estados Unidos de América, Polonia, Prusia, Alemania, Gran Bretaña, Francia y España.
Las noticias de España dan cuenta de cómo en las últimas batallas contra los franceses, estos últimos han sido vencidos y acorralados por los ejércitos leales a Fernando VII, provocando incluso la salida de José I de Madrid.
Finalmente, el documento copia un bando emitido en México por el virrey de la Nueva España, Pedro Garibay, en el que informa como Fernando VII agradece a toda la población las muestras de apoyo y lealtad enviadas a España desde ese lugar: “Bando remitido de México por el Sr. D. Manuel Mariano de Blaya y Bláya, Fiscal que fue de ésta Real Audiencia, Hoy Alcalde de Corte de la de Mexico; mandado publicar á continuacion de la Gazeta, por el Excmo. Sr. Virey de este N.R.”. (Rodríguez, 1809).
8. La misma reunión es referida por José María Caballero para el día 6 de septiembre: “se hizo una junta general en palacio de oidores, canónigos, cabildos, oficiales reales, curas de todas las parroquias, priores y provinciales, capellanes, capellanes de monjas, hacendados y vecinos nobles. Entraron a las ocho de la mañana, y desde esta hora se formó del regimiento Auxiliar una escolta de 200 hombres, con una bandera, y se pusieron centinelas dobles en todo el palacio y salieron hasta la una de la tarde, sobre las novedades de Quito, y no se concluyó nada y lo dejaron para el lunes siguiente.” (Caballero, 1974).
9. Es posible que José María Caballero se esté refiriendo a la misma reunión que José Manuel Restrepo ubica el 9 de septiembre, donde se expresan las diferencias entre españoles y americanos y se destacan los primeros pensadores de la revolución. Se debe tener en cuenta que estos dos autores generalmente tienen diferencias con las fechas de sus relatos.
Octubre de 1809
Octubre. Quito. Mientras en Santafé los ánimos estaban alterados, en Quito, se presenta un movimiento contrarevolucionario que acaba la junta y permite que el gobierno español retome el poder.
“He aquí el estado que tenían los negocios de Quito en los primeros días de octubre, cuando se descubrió una conjuración contra la junta. El comandante de Alausí interceptó cartas dirigidas por don Pedro Calisto, regidor del cabildo de Quito, en que pedía auxilios a Aymerich para destruír el gobierno revolucionario: huyendo Calisto al fin de escaparse, fue preso y herido en camino para Cuenca; pero estando arrestado, sedujo al comandante de Alausí don Antonio Peña, persuadiéndole que apoyara una contrarevolución. Calisto se hallaba de acuerdo con don Ignacio de Arteta, corregidor de Ambato y sobrino suyo, quien comenzó a obrar abiertamente contra junta reuniendo gente, armas y municiones (octubre 9).
…
Así fue que en pocos días hubo un movimiento contrarrevolucionario en todo el país que yace al sur de Quito y en una gran masa de población. Los descontentos que había en esta ciudad salieron a reunirse con los que pretendían restablecer el orden antiguo, y a su frente se puso el oidor español don Felipe Fuertes, quien se tituló coronel.
…
La junta se mantuvo a la defensiva, y muchos de sus miembros, incluso el presidente, querían disolverla.” (Restrepo, 1974: 112-113).
“Esta noticia10 que llegó a Quito en circunstancias bien críticas, terminó la efímera existencia de la junta.” (Restrepo, 1974: 114).
6 de octubre. Santafé. Los vientos revolucionarios soplan fuertes en toda la América. “El mes de octubre de 1809 fue de intensa agitación política en Santafé. El día 6 don Antonio Amar avisó oficialmente a la Real Audiencia que en la Península se había creado un nuevo Consejo de España e Indias.” (Ibáñez, 1891: capi36).
9 de octubre. Santafé. En el periódico Los Crepúsculos de España y de Europa, se solicita a los lectores que quien tenga ejemplares de periódicos o cualquier otro tipo de noticias extranjeras las haga llegar para su publicación: “…no podran guardarse otros terminos para darse á luz Los Crepusculos que los que proporcionan el recibo de Impresos ya dichos, ó de importantes operaciones de armas publicadas en los Extrangeros; y para conseguir mayor surtimiento se desea y apreciará por el Gobierno, que le sean presentados los Impresos de su clase que llegaren á manos de los generosos miradores de este Nuevo Reyno, á efecto de realizar con mas frecuencia tan necesarios conocimientos; con prevencion de que por su desprendimiento se retornarán 4 Exemplares en cambio de los franqueados á la Imprenta, ó que no se devolvieren.”
En el mismo ejemplar se entregan noticias sobre las batallas entre españoles y franceses, ocurridas en territorio francés entre los meses de mayo y junio de 1809. Se informa también que los ingleses han ganado a los franceses la isla americana de La Martinica y la costa de la Guayana, consideradas como la más importante isla del territorio americano por sus condiciones comerciales. (Los Crepúsculos, No.3).
12 de octubre. Santafé. Llegan a las autoridades españolas rumores sobre reuniones de patriotas que pretenden revelarse contra su poder, deciden investigar a los acusados. “El día 12 se reunieron en casa del Regente Herrera, y en forma secreta, los Oidores Alba, Cortázar y Carrión, y los Fiscales Frías y Mansilla, para acordar medidas de vigilancia y oír al Secretario del Virreinato, don José de Leiva, quien avisó de orden de Amar que a éste se le había dado denuncio de otra conspiración, que tendía a formar una Junta Suprema, a deponer las autoridades españolas y a disponer de los caudales de la Corona. Eran los Jefes de los denunciados el Canónigo Rosillo, el Alcalde Luis Caicedo, el Oficial Real Pedro Groot y los abogados Joaquín Camacho e Ignacio Herrera.
Acordaron en esa Junta los Oidores y Fiscales excitar al Virrey para que oficialmente comunicara hechos tan graves al Real Acuerdo y dar especial y secreta comisión al Fiscal Mansilla, amigo personal del Canónigo Rosillo, para que en calidad de visita de cortesía explorase el ánimo, las ideas y los propósitos del patriota Canónigo.
Rosillo cayó en la red. Habló contra la tiranía de los españoles en América, desde los lejanos tiempos de la Conquista; sobre la exclusión de los criollos en los empleos honoríficos, llamados ahora hermanos por los peninsulares, debido a miedo y no a sanas razones políticas; manifestó que los quiteños estaban resueltos a independizarse; habló muy mal de los Excelentísimos señores Virreyes, exponiendo que vendían los empleos; dijo que él tenía mucho partido en el pueblo, y concluyó: “Belona se vino a América; es preciso que Su Majestad se haga popular”11.
El caballero amigo de Rosillo, don Manuel Martínez de Mansilla, en vez de cumplir lealmente sus obligaciones de Fiscal del crimen, reveló en secreto y privadamente al Regente y a los golillas las confidencias amistosas del célebre Magistral de la Metropolitana.” (Ibáñez, 1891: capi36).
15 de octubre. Santafé. El Virrey Amar y Borbón denuncia ante el Real Acuerdo los planes revolucionarios de los que tiene conocimiento y entrega los nombres de quienes serían los líderes de dicho movimiento. “El día 15 el Virrey se dirigió al Real Acuerdo avisando que en casa de Rosillo había juntas revolucionarias; que se intentaba nada menos que sorprender de noche su Palacio, sobornar las tropas y ocupar los cuarteles; apoderarse de las cajas públicas, formar junta independiente, que presidirían alternativamente, dedos en dos años, don Luis Caicedo, don Pedro Groot y don Antonio Nariño. Que el primero ofrecía sus negros esclavos de la hacienda de Saldaña, a quienes daría libertad en recompensa de sus servicios; que tenían gente seducida en La Mesa de Juan Díaz; que contaban con seiscientos hombres de Zipaquirá, al mando de su Corregidor, y con mil quinientos del Socorro, de que era Jefe don Miguel Tadeo Gómez, quien tenía correspondencia con el Regidor José Acebedo Gómez, su pariente. El Virrey ocultaba el nombre del denunciante. Agregaba que aunque todo este proyecto parecía algo complicado, remoto y acaso improbable, el denunciante avisaba que querían realizarlo con presteza, antes de que llegasen a Honda, las tropas pedidas a Cartagena. Además, indicaba que en los últimos días habían tenido conferencias a puerta cerrada, en la casa de Rosillo, Ignacio Herrera y otro que se creía ser don José Joaquín Camacho. Acordó la Audiencia el 16 de octubre que el denunciante formalizase los cargos en el concepto de que su nombre se reservaría absolutamente, de modo que en las, diligencias quedase oculto para testigos y reos, y se ordenó la vigilancia de la casa sospechosa, hoy marcada con el número 30 de la calle 17 (entonces de Santa Ana).
Las diligencias judiciales se multiplicaron en los días siguientes. Amar avisó al Acuerdo que el denunciante era el presbítero Pedro Salgar, Cura de Girón, quien a la sazón residía en la capital.”. (Ibáñez, 1891: capi36).
16 de octubre. Paso de Funes (actual departmaneto de Nariño). La nueva junta de gobierno de Quito organiza un ejército que busca anexar a Pasto al territorio del Ecuador. Las tropas realistas, conformadas por campesinos e indígenas de la zona, derrotaron a los quiteños, en la que es considerada la primera batalla por la independencia colombiana.
“Verificada la revolución del 10 de agosto de 1809 en Quito, lo primero en que pensaron los revolucionarios fue en someter a Pasto, y se vio marchar en aquella dirección, por tres puntos distintos, a su Capitanes de confianza, con la mejor fuerza que tenían, bien provistos de fusiles y artillería. Con lanzas, cuchillos, palos, piedras y cañones hechos de guadua, los pastusos y los indios de Funes, Obonuco, Catambuco, Gualmatán y Jongobito, comandados por los Capitanes don Blas de la Villota, don Miguel Nieto y Polo, don Tomás Miguel de Santacruz y otros, vencieron, desarmaron y aprisionaron a los invasores quiteños en el paso del Guáitara, por el camino de Funes. En este punto, conocido con el nombre de los Méjicos o La Tarabita, donde levantaron fuertes de piedras los incas para conservar sus conquistas o defenderse de los quillacingas, y donde los jesuitas establecieron en el siglo pasado plantaciones de vid, fue donde se derramó la primera sangre en la guerra de la Independencia, el 16 de octubre de 1809. Fue allí también, a muy poca distancia, en los Sucumbíos, donde se dio la última batalla que selló la Independencia, el 12 de junio de 1825.
Al mismo tiempo que las fuerzas quiteñas eran derrotadas en el paso de Funes, el Coronel don Francisco Javier Ascásubi huía del Bramadero posición que domina otro paso del Guáitara, dejaba disolver su gente en el alto de los Arrayanes, al sentirse perseguido por el Capitán Gregorio Ángulo, y caía. prisionero con algunos de sus tenientes en poder de cuatro mujeres de Sapuyes.
Como la vía de Barbacoas. Llave de Pasto, no podía descuidar, el General Manuel Zambrano y Montesinos se situó en Cumbal para vigilarla, y al tener noticia del desastre de los Méjicos y de la prisión de Ascásnbi, abandonó su posición y huyó a Quito. O'Leary dice:
"Todo este desastre ha sido causado por 200 pastusos sin más armas que palos y arreadores y sin más artillería que piedra."
El Ilustrísimo Obispo señor González Suárez, en su excelente Historia General del Ecuador, dice que Ascásubí traía 500 hombres.” (Gutiérrez, 1921)
18 de octubre. Santafé. Se celebra que los españoles ganaron una batalla en los campos de Talavera de La Reina. “vino la noticia de la famosa batalla ganada por los españoles en los campos de Talavera de la Reina; hubo repique general de campanas y salvas de cañón y a la noche músicas y cantos por las calles.” (Caballero, 1974: diario2e).
La noticia de la victoria en el campo de Talavera se publica en el periódico Los Crepúsculos de España y Europa, donde se hace un reconocimiento a los aliados ingleses en la batalla contra los ejércitos de Napoleón. (Los Crepúsculos, No.4).
20 de octubre. Santafé. Por bando se prohibe apoyar a Napoleón. “hubo bando de que no admitiesen honores dados por Jose Napoleón sino los que la junta central mandara.” (Caballero, 1974: diario2e).
20 de octubre. El Socorro, Santander. Se conoce el documento conocido como la Instrucción Socorrana, escrita para el diputado que viajaría a España en representación de la Nueva Granada ante la Junta Central Suprema.
“Ahí se hacían planteamientos que en el decenio de los cincuenta serían conocidos como el paquete de reformas liberales del medio siglo. Por ejemplo, la posibilidad y la necesidad de acabar con el comercio de esclavos en el territorio neogranadino, actividad descrita como una degradación de la naturaleza humana. Esta intención era armonizada con las necesidades de fuerza laboral de los agricultores, hasta entonces satisfechas con la introducción de negros esclavos.
Si bien esta propuesta fue expresada en un lenguaje filantrópico, podemos adivinar en ella la mano del grupo de los comerciantes socorranos, para quienes el monopolio de la tierra y la fuerza de trabajo herían sus más íntimas convicciones liberales. La libertad del trabajo, el comercio y la producción conformaban desde el siglo XVIII el credo de un grupo de comerciantes que en las villas de San Gil y Socorro acopiaban la producción domiciliaria de un campesinado y un artesanado libres.
…
Otra idea de la Instrucción era la de que la principal labor que un Gobierno puede desarrollar en beneficio del pueblo era el estímulo a la agricultura, el comercio y la industria, entendidos como el trabajo en todas sus manifestaciones. Estímulo que se materializaba en la libertad a los agentes de aquellas tres ramas del progreso material, dándole prioridad, en consecuencia, a la protección del interés individual que estaría estorbado política, física o moralmente. Por ello, el cabildo socorrano fue pionero en el planteamiento de la eliminación de los bienes de manos muertas, concebidos como una forma de esclavitud perpetua de las propiedades territoriales porque les impedía su ingreso al mercado inmobiliario libre. El hecho de que dichos bienes territoriales tuviesen patronos celestiales era considerado por los capitulares socorranos como una muestra del abuso inveterado de los eclesiásticos ante la ignorancia generalizada de las gentes….
Proponía la Instrucción socorrana de 1809 el establecimiento de un nuevo sistema de cobranza de las rentas e impuestos del Estado que resultase menos dispendioso que el hasta entonces utilizado, y con un empleo del menor número posible de agentes.
Las Aduanas fueron definidas como un termómetro capaz de graduar la protección de la industria autóctona y a la vez útil para contrarrestar el efecto de las mercancías extranjeras. Esta era una de las reivindicaciones más populares, ya que si bien había en ella un gremio de comerciantes exportadores poderoso también es cierto que la mayoría de la población pertenecía al gremio de los artesanos: hombres, mujeres y niños estaban de alguna manera vinculados a la producción de lienzos de algodón, sombreros y alpargates.
Como una forma de mejoramiento de esos productos, que dinamizaban el comercio socorrano, se planteó aquí tempranamente el establecimiento del impuesto directo único sobre la riqueza, otra idea recogida de las obras de los ilustrados españoles, especialmente de las de don Miguel de Muzgun. La propuesta prometía eliminar los fraudes a la Hacienda Pública y reducir al mínimo la cantidad de empleados encargados del recaudo de las rentas estatales, quienes saldrían de la burocracia para dedicarse a los oficios productivos en la agricultura y el comercio.
Entre las propuestas se incluyó también el establecimiento de un régimen de libre comercio entre todos los puertos de América y España con las naciones amigas y neutrales, y la reducción de los días festivos sólo a los domingos y unos pocos más ya consagrados por la iglesia, argumentando que así se potenciaría el trabajo indispensable para el fomento de la agricultura y el comercio.
Este fomento, por otra parte, requería con urgencia la aplicación de un plan de apertura de caminos y construcción de puentes no sólo en la provincia sino en todo el territorio del virreinato. Se pretendía con este proyecto ampliar los estímulos ofrecidos al desarrollo del comercio con todos los pueblos y por otra parte incorporar a la explotación económica los recursos naturales que se suponían perdidos en las inmensos territorios baldíos del medio Magdalena santandereano.” (CINEP, 1998).
27 de octubre. Santafé. Salen tropas para Popayán. “salió una partida de tropa del Auxiliar, con sus pertrechos de guerra para Popayán, contra los quiteños”. (Caballero, 1974: diario2e).
28 de octubre. Santafé. El periódico Los crepúsculos de España y de Europa publica una advertencia sobre gacetas emitidas por el Gobierno francés que llegan a América con noticias falsas. “Se advierte por otro oficio directo del Gobierno á la Superioridad, que el Gobierno intruso frances procura desde Madrid remitir á los Dominios de America Gazetas llenas de falsedades y otros papeles sediciosos por medios confidenciales á fin de alucinar y seducir á los leales y pacificos Dominios americanos.” (Los Crepúsculos, No.6).
28 y 29 de octubre. Santafé. Salen más tropas para Quito. “A 28 salió otra partida para Popayán, por la madrugada. A 29 salió otra partida, llevaron setecientos fusiles pedreros y obuses y demás pertrechos; fue don José Dupré de comandante y don Juan Navarro.” Como reacción a un pasquín, considerado sedicioso por las autoridades, las tropas son puestas en armas. (Caballero, 1974: diario2e).
31 de octubre. Santafé. “trajeron 5 soldados presos al escribano de La Mesa, Gómez, el marido de doña Josefa Londoño, y el cura que estaba allí interino doctor Gómez, al que llamaban Panela; a él lo llevaron a La Capuchina y el escribano a la cárcel. Desde esta noche comenzaron a salir los oidores en patrulla, repartidos con soldados, y dormían en palacio todas las noches.” (Caballero, 1974: diario2e).
10. Refiriéndose a la derrota en la batalla de Pasto, considerada por el autor, en la página 114 de su texto, así: “Esta fue la primera sangre que se derramó en la guerra de la Independencia de la Nueva Granada en una campaña del todo cómica. Se llamaban soldados unos pobres indios que jamás habían visto guerra y que no sabían por qué peleaban. Los jefes tampoco tenían conocimientos algunos militares.”.
11. Nota al pie del texto original: “El Precursor, 284 286.”
Noviembre de 1809
2 de noviembre. Santafé. El cura de Girón, Pedro Salgar, a quien el 15 de octubre el Virrey amar Borbón indicó como su informante de los planes revolucionarios, formaliza su denuncio ante la Real Audiencia. “La Audiencia obligó a Salgar a formalizar el denuncio, en diligencia reservada, que existe en el archivo de la Curia, la cual se escribió el 2 de noviembre de 1809. En ésta repitió Salgar lo dicho al Virrey, dio noticia de que también creía conspiradores a dos señores París, cuyos nombres ignoraba, y a don Sinforoso Mutis, a quien, como compañero de Nariño en 1794, creía peligroso. Agregó que por su sobrino Carlos Salgar, que visitaba al Magistral, sabía que Nariño había ofrecido mil onzas para sobornar la tropa; que don Antonio Baraya, estando de guardia en Palacio, intimaría la prisión a Su Excelencia, y que contaban con muchos adeptos. Dijo también que un señor Miñano 12, de Cartagena, había marchado para aquella ciudad a ganarse la tropa al partido revolucionario, y que a los Ministros de la Audiencia los decapitarían. En la ampliación de su declaración expuso que don Domingo Caicedo había partido para Purificación a preparar los negros, y un cadete, sobrino del Magistral Rosillo, para Charalá, a fomentar la revolución; que el Vicerrector del Rosario, Fernando Caicedo, había pedido licencia, dejando sustituto; que don Sinforoso Mutis ofrecía cuatrocientos pesos fuertes como premio al que matara al Oidor Alba, y que don Manuel Pardo tenía copia del plan revolucionario. Que lo dicho era la verdad, de acuerdo con el juramento que había prestado in verbo sacerdotis tacto pectore et corona.
Los comprendidos en el denuncio del Cura Salgar quedaron bajo la asidua vigilancia de sendos espías13.” (Ibáñez, 1891: capi36).
8 de noviembre. “se fue el señor doctor don Andrés Rosillo oculto para el Socorro. Canónigo de esta santa iglesia.” (Caballero, 1974: diario2e).
10 de noviembre. Santafé. “por la noche apresaron al señor doctor Estévez, director de la Capilla del Sagrario, y lo mandaron para Cartagena; se huyó por las tapias y fue a dar hasta Caracas.” (Caballero, 1974: diario2e).
11 de noviembre. Santafé. Ibáñez reporta como se tuvo conocimiento, a través de una publicación de El Alternativo, del combate del río Guáitara, en el proceso de la revolución de Quito. “Los revolucionarios de Quito habían enviado una fuerza a órdenes de Francisco Javier Ascásubi y de Manuel Zambrano, para luchar con las fuerzas realistas que marchaban de Popayán para el Sur. Los quiteños invadieron la tierra de los pastusos. Estos cortaron el puente sobre el río Guáitara, comandados por Gregorio Angulo. El 11 de noviembre se publicó en El Alternativo número 44 el parte del combate del Guáitara, en que llevaron la peor parte los republicanos, hecho que tuvo lugar sobre el paso de Funes, el 16 de octubre anterior.” (Ibáñez, 1891: capi36).
16 de noviembre. Santafé. Se inicia una escuela en la parroquia de Las Nieves. “Coincidían estos graves acontecimientos14 con un hecho generosos debido al Cura de la parroquia de Las Nieves, que nos cuenta en dos líneas de su Diario el cronista Caballero: “A 16 se abrió la escuela de Las Nieves, en los tres halconcitos, puesta por el señor doctor don Santiago Torres.”
Era tan extraordinaria la fundación de una escuela, que la anota el cronista. Y llama la atención que en los días en que el Gobierno colonial aplicaba todas sus energías a levantar sumarios reservados, un ilustrado Párroco abriese su bolsa en favor de la educación pública, contribuyendo así a formar nuevos soldados para la revolución.” (Ibáñez, 1891: capi36)
17 de noviembre. Santafé. Llegan tropas de refuerzo desde Cartagena. “por la noche entraron 200 hombres de las Milicias de pardos de Cartagena, a son de caja, hasta el convento de Las Aguas, que se les dio por cuartel.” (Caballero, 1974: diario2e).
La misma llegada de tropas es referida por Ibáñez: “El Gobierno acumulaba fuerzas en Bogotá. El 17 habían llegado doscientos mulatos cartageneros, que se llamaban Batallón de las Milicias, los que se acuartelaron en el convento de Las Aguas.” (Ibáñez, 1891. capi36).
18 de noviembre. Santafé. Llegan más tropas de Cartagena y se hace misa por la batalla ganada a los quiteños. “hubo misa de gracia por la batalla ganada a los quiteños, con asistencia de virrey y tribunales; en dicho, por la tarde, entraron unos 200 hombres de las Milicias de blancos de Cartagena; fueron al Auxiliar.” (Caballero, 1974: diario2e).
18 de noviembre. Santafé. Sobre la misa celebrada por los españoles por la que consideraron la primera batalla ganada a los insurgentes. “Antes vimos que en la altiplanicie de Bogotá el comunero Galán había quemado la primera pólvora contra los realistas, en 1781. Los vencidos en Funes dispararon ya en franca rebeldía contra los soldados del Monarca español. “Esta fue la primera sangre - dice el historiador Restrepo - que se derramó en la guerra de Independencia de Nueva Granada.” Aunque el combate tuvo escenas que llegaron a cómicas, pues los soldados patriotas eran unos pobres indígenas que jamás habían visto guerra, y sus Jefes carecían de conocimientos militares, en Santafé tuvo aquella primera lucha gran resonancia. Para los insurgentes como llamaban los españoles a los patriotas - fue aquel combate desgraciado el principio de la lucha de armas, en territorio colombiano; para Amar y la Audiencia fue gran batalla ganada sobre los quiteños, que celebraron con misa de acción de gracias el día 18 de noviembre, a la cual concurrieron todos los empleados que residían en Santafé, con músicas militares, fuegos de artificio e iluminación de la ciudad15”. (Ibáñez, 1891: capi36).
20 de noviembre. Santafé. Llegan soldados desde Rioacha. “entró el coronel don Juan de Sámano venido de Riohacha, con 30 soldados pardos de caballería.” (Caballero, 1974: diario2e).
Sobre Sámano, José María Ibáñez escribe: “El día 20 entró el Coronel don Juan Sámano, cuyo nombre figuró desde aquel día hasta el año de 1820 en tristes páginas de los anales nacionales. El venía de Ríohacha, con treinta soldados pardos, de caballería.” (Ibáñez, 1891: capi36).
20 de noviembre. Santafé. Camilo Torres, por encargo del Cabildo de Santafé de Bogotá, redactó el documento Representación del muy ilustre Cabildo de Santafé a la Suprema Junta Central de España, conocido luego con el nombre de Memorial de Agravios. Sin embargo, este Cabildo no lo publicó ni lo envió y solamente hasta 1832 se divulgó ya con el título de Memorial de Agravios. En su momento, el autor no lo redactó como una proclama pro independentista, como luego se lo ha catalogado, sino, al contrario, se trata de un reclamo a las autoridades españolas de que no olviden de que América está poblada por españoles americanos, iguales a los españoles americanos. El sentido del reclamo es el de rechazar la desigualdad que los peninsulares han aplicado contra los americanos. Si bien no se envió a España, sí circuló en Santafé.
Sobre los escritos revolucionarios que se produjeron en el Cabildo de Santafé, cuenta Ibáñez: “Los peninsulares se manifestaban satisfechos de estos sucesos16. Por su parte los republicanos hacían circular profusamente los escritos Representación del Cabildo a la Junta Central, de que fue autor Camilo Torres - conocido con el nombre de Memorial de Agravios, - que equivocadamente se ha llamado instrucciones; las Reflexiones que hace un americano imparcial al Diputado de este Nuevo Reino, de la pluma de Ignacio Herrera, y las Cartas de Suba, de Fruto Joaquín Gutiérrez.
Los Jefes de los Gobiernos civil y eclesiástico oponían a esta propaganda revolucionaria el púlpito de los capuchinos, siempre entusiastas partidarios del Rey, y la voz del presbítero José Antonio de Torres y Peña, quien predicó en Las Nieves. Los sermones del doctor Peña ya los apreció literariamente Vergara y Vergara, quien los compara con “Artículos de fondo de un periódico político.” (Ibáñez, 1891: capi36).
23 de noviembre. En Santafé empiezan a emplearse como guardias las tropas traídas de Cartagena. “En dicho prendieron al señor don Antonio Nariño y al señor oidor de Quito don Baltasar Miñano, y esa misma noche los sacaron, con 38 soldados, bajo partida de registro, para Cartagena.” (Caballero, 1974: diario2e).
Al encarcelamiento de Nariño y Miñano también se refiere Pedro maría Ibáñez: “Pero los gobernantes españoles no se contentaron con estas manifestaciones de imprenta, de oratoria sagrada y de concentración de fuerzas militares. El día 23 de noviembre prendieron a don Antonio Nariño y al Oidor de Quito don Baltasar Miñano, quien residía en Santafé.
Cedemos la pluma al propio Nariño, para referir los incidentes de esta nueva prisión:
El 23 de noviembre de 1809 recibí un recado del Mayor de Plaza, don Rafael de Córdoba, de parte del Virrey, para que a las tres de la tarde viniese a su casa, que Su Excelencia me necesitaba. Así lo verifique, y este señor Mayor, en lugar de acompañarme a Palacio, me condujo al cuartel del Auxiliar y me dejó en la prevención a las órdenes del Oficial de guardia, don José María Berrueco, que hacía tres días había llegado de Cartagena. No se me habló una sola palabra sobre el motivo o causa de mi arresto, hasta las dos de la mañana, en que con el mismo silencio se me condujo entre numerosos soldados al cuartel de caballería. Allí encontré al doctor don Baltasar de Miñano, a quien habían conducido también preso desde las tres de la tarde; y sin más preámbulos, ceremonias ni notificación de alguna providencia, se me mandó montar con el mismo traje en un ruin caballo que para el efecto había preparado don Lorenzo Marroquín de la Sierra, y que apenas me alcanzó a llevar hasta la salida de la ciudad, desde donde fui a pie hasta el camellón, en que me alcanzó uno de mis hijos con un caballo, y por gracia se me permitió montar en él17.
El Alférez que los conducía, Angel González, llevaba trescientos pesos para los gastos de don Baltasar Miñano, y no tenía ninguna instrucción para los de Nariño. Este tuvo que pasar por la pena de prestar dinero, sufrió larga prisión en Cartagena y no pudo volver a su ciudad natal sino hasta cien días después del 20 de julio de 1810.
Pero Nariño era hombre de lucha. Luchaba con la parte atrasada de la sociedad de su tiempo; luchaba contra el enorme poder del Monarca español; y en materias de libertad se pueden aplicar a él estas palabras que el argentino Héctor F. Varela escribió para el genio de Byron: Grande como el espacio, no reconocía fronteras que señalaran la patria de un hombre, sino que cubría, como el cielo, toda la tierra y todas las ideas de libertad.” (Ibáñez, 1891: capi36).
12. Nota al pie del texto original: “Don Baltasar Miñano de las Casas, Oidor de Quito.”
13. Nota al pie del texto original: “El Precursor, 277 y siguientes. Boleltín de Historia, III, 135 y siguientes, Documentos originales del archivo del Arzobispado.”
14. Se refiere a la agitación política existente y a las denuncias hechas por el Virrey Amar y Borbón y el cura de Girón Pedro Salgar.
15. Nota al pie del texto original: “J. M. RESTREPO, lib. cit., I, 58, 59. Patria Boba, 117. El Alternativo número 43, suplemento.”
16. Refiriéndose a la retoma del poder en Quito y la llegada de refuerzos militares a Santafé.
17. Nota al pie del texto original: “El Precursor, 307.”
Diciembre de 1809
1 de diciembre. Santafé. Llega noticia de que el gobierno español decidió enviar permanentemente a América copias de todos los periódicos y gacetas que se publiquen en España para mantener a los Dominios de América informados de los sucesos de la Península. El documento fue emitido en España el 21 de julio de 1809: “Teniendo precente S.M. las repetidas pruebas de amor á su Real Persona, que le han dado en todos tiempos sus fieles vasallos de las Americas; y no queriendo, que en las circunstancias actuales, en que han manifestado el mas acendrado patriotismo por la causa comun carezcan de noticias de la Peninsula y de los sucesos de la Guerra. Ha resuelto S.M. se envien a sus posesiones ultramarinas quatro mil exemplares de todos los Periodicos y Gacetas, que vayan saliendo, que se dirigirán á los respectivos Administradores de Correos. Lo que de Real Orden comunicó á V.E. para que cele la distribucion de dichos papeles públicos, y llene en esto las intenciones de S.M. dirigidas a que todos los habitantes de sus vastos Dominios, no ignoren los acontecimientos de su Peninsula.” (Los Crepúsculos, No.7).
En el mismo ejemplar del periódico Los Crepúsculos de España y Europa, se informa sobre promociones militares otorgadas por Real Orden en la Nueva Granada. “Por Real Orden de 23 de Agosto se ha servido S.M. conferir….
Asimismo se ha servido S.M, conferir grados de Tenientes Coroneles á D. Rafael Bourman Capitan de Granaderos del Regimiento fixo de Cartagena, a D. Eduardo Llamas Comandante en Xefe del Batallon de Pardos de la misma plaza; y á D. Pedro Aguilar Gobernador del Darien.
Tambien se ha dignado S.M. conceder agregacion de Capitan en el Batallon auxiliar, á D. Isidro Bastida que lo éra del fixo de Panama: grado de Capitan de milicias á D. Nicolas Quiñones Teniente de las Barbacoas; y agregacion de Teniente en el estado mayo de la plaza de Cartagena, con grado de Capitan á D. José Lopez Teniente de su Regimiento fixo.” (Los Crepúsculos, No.7).
11 de diciembre. Santafé. Se atribuyen presagios a un fenómeno metereológico. “…el 11 de diciembre de este año de 1809 apareció en el cenit de Bogotá el disco del sol sin rayos y sin ningún resplandor. A este fenómeno físico, en cuyo estudio y explicación se ocupó Caldas asiduamente, se le atribuyó por la masa popular, no sólo en Santafé, sino en todas las poblaciones del Reino, la significación o presagio de una próxima época de convulsiones y de revueltas políticas: Vox ,populi, vox Dei.
Caldas dejó constancia, en sus observaciones meteorológicas, de que durante seis meses se observó en el Virreinato el disco del sol sin irradiación sensible. Perdió el sol su color de fuego, y se veía con el de plata, propio de la luna. Cerca del horizonte se teñía el disco solar de suave color de rosa; en las mañanas reinaba intenso frío, y las praderas se cubrían de escarcha.
En Antioquia también se observó el fenómeno cósmico: el sol se empañaba en las cercanías del horizonte y se podía contemplar a ojo desnudo18. En carta familiar escribía don Luis Caicedo en Purificación: “Parece que el padre sol ha cambiado de sexo y se ha transformado en luna diurna.” (Ibáñez, 1891: capi36).
12 de diciembre. Santafé. En un acto de autoridad, Amar y Borbón nombra españoles realistas como regidores del cabildo de Santafé. “Abrigaban los gobernantes de la Colonia la dañosa idea, arraigada por tradiciones y costumbres, de que los pueblos de América no eran dueños de sí mismos. Empapado en estas ideas, Amar, en diciembre de 1809, rompiendo todas las disposiciones legales sobre formación de Ayuntamientos, nombró, de su propia autoridad, en ésta vez más dictatorial que en ninguna otra, Regidores del Cabildo de Santafé a españoles reconocidamente realistas. Fueron a las casas consistoriales Bernardo Gutiérrez, Lorenzo Marroquín de la Sierra, José Carpintero, Joaquín Alvarez, Carlos Burgos, un tal Rozo y Ramón Infiesta, que había hecho parte del Cabildo anterior. Estas designaciones tuvieron entonces especial importancia, por ocupar ya Santafé de Bogotá en aquella época la primera categoría entre las ciudades del Nuevo Reino, y porque residían en ella, a más de los gobernantes y españoles distinguidos, el grupo de criollos más numeroso y más sobresaliente por sus condiciones sociales, su riqueza, ilustración y avanzadas ideas.” (Ibáñez, 1891: capi36).
12 de diciembre. Europa. El mismo día que Amar y Borbón nombraba los regidores de Cabildo, Napoleón anunciaba su apoyo a la independencia de las colonias americanas a cambio de que cerraran sus mercados a los ingleses: “Creemos oportuno anotar que en ese mismo día (12 de diciembre) Napoleón el Grande declaraba ante el Cuerpo Legislativo francés, cuando su voz era todopoderosa, que él no se opondría nunca a la emancipación de las colonias españolas de América, porque esta independencia estaba en el orden necesario de los sucesos, en la justicia y en el bien entendido interés de todas las potencias, y que él ayudaría a proclamarla con tal de que dichas colonias cerraran sus mercados a los ingleses.
Consecuente con estas ideas, José Bonaparte nombraba comisionados para las dos Américas. Para Santafé fue designado don Cipriano Esparta, natural de Extremadura, con jurisdicción en las costas de Cartagena y Portobelo; como subalterno suyo debía obrar, en las comarcas de Ríohacha, el andaluz don Antonio Sánchez19”. (Ibáñez, 1891: capi36).
15 de diciembre. Santafé. Se anuncia por bando que cesaron las hostilidades de Quito. “se echó bando de haber cesado las hostilidades de Quito y fuga de su presidente.” (Caballero, 1974: diario2e).
24 de diciembre. En Santafé continúan circulando hojas sueltas con noticias de Quito, por lo cual el Santo Oficio de la Inquisición emitió un decreto excomulgando a los que conservaran proclamas, cartas o papeles catalogados como sediciosos. “se leyó un edicto por el Santo Oficio de la Inquisición, descomulgando a los que tuvieren proclamas de Quito, cartas o papeles sediciosos, en el púlpito de la catedral, a las nueve de la mañana.” (Caballero, 1974: diario2e).
18. Nota al pie del texto original: “ANDRÉS POSADA ARANGO, Los Posadas.”
19. Nota al pie en el texto original: “C. A. VILLANUEVA, Napoleón y la independencia de América, 232, 239.”
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